Los coches restaurante del Al Ándalus se construyeron para una época en que cenar era un acontecimiento con etiqueta y orquesta cerca. La orquesta ya no está; el sentido de la ocasión nunca se fue.

A bordo: los grandes comedores

Los desayunos y una rotación de almuerzos y cenas se sirven bajo la marquetería — gazpachos y salmorejos, cerdo ibérico, pescado subido de Cádiz esa mañana, y vinos andaluces servidos con la misma generosidad que la luz. Cenar aquí es la ceremonia recurrente de la semana.

En tierra: comerse el mapa

El itinerario entrega varias comidas a la propia ruta — un almuerzo entre botas de jerez, mesas en Córdoba o Cáceres donde la receta es más vieja que el edificio. Cada comida de restaurante forma parte de la tarifa; la guía de qué incluye simplifica la contabilidad: no la hay.

El hilo del jerez

Ninguna bebida acompaña un viaje como el jerez acompaña este — fino con almendras a las siete, oloroso con el postre, la propia visita a la bodega (nuestra guía del jerez cuenta la historia completa, y Jerez tiene la suya propia).

Su mesa, sus condiciones

Las necesidades dietéticas — vegetariano, sin gluten, alergias — se atienden con elegancia si se avisan: dígalo a Palace Tours al reservar y la nota llega a la cocina antes que usted al andén. Ese conducto es la razón de ser de una fuente autorizada. Más detalles prácticos en el FAQ.