El romanticismo del Al Ándalus empieza por los propios coches. Fueron construidos en Francia en los años 20 y 30 para el viaje en tren más glamuroso de la época — transportando a la realeza británica y a la alta sociedad entre Calais y la Riviera francesa.

Restaurados a su edad dorada

Cuidadosamente restaurados, los coches forman hoy un hotel Belle Époque en movimiento: 32 cabinas en marquetería y latón, y una sucesión de coches salón — restaurante, bar y salón de té — donde el día se relaja al son de la música en vivo. Pocos trenes en el mundo capturan tan plenamente la elegancia de la edad dorada del ferrocarril.