La mayoría de los viajes tienen ruta; el Al Ándalus tiene argumento. Durante siete días entre Sevilla y Madrid, el tren atraviesa mil años de califas, conquistadores y reyes — y los especialistas de Palace Tours, que organizan este viaje temporada tras temporada, no se cansan de narrarlo. Aquí va la historia, parada a parada.
Primer acto: Andalucía
Sevilla abre el relato con un primer sabor de la ciudad y un almuerzo antes de subir al tren — nuestra guía de Sevilla pone la escena para los días que quiera añadir. El tren sigue hasta Jerez, que se gana un día completo y dos noches: caballos andaluces, bodegas de jerez antiquísimo y un casco antiguo hecho para pasear (escribimos sobre ambos). El espectáculo de la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre suele formar parte del programa, aunque puede modificarse o cancelarse por horarios o meteorología. A la mañana siguiente Cádiz — la ciudad más antigua de Occidente — lo vuelve todo plateado de mar, antes de que el tren se adentre hasta Córdoba y la Mezquita, ese bosque de arcos bicolores con una catedral crecida en su corazón (la guía completa).
Segundo acto: Extremadura, la sorpresa
Pocos viajeros primerizos esperan que Extremadura robe escenas, y sin embargo lo hace: el teatro romano de Mérida sigue estrenando obras dos milenios después, y el casco medieval de Cáceres está tan intacto que el cine lo usa como máquina del tiempo. Ambos son UNESCO, ambos casi sin turistas.
Tercer acto: el camino a Madrid
Desde Cáceres el tren avanza hacia el este hasta Torrijos, su base para un día en Toledo, que reúne la España cristiana, musulmana y judía sobre una sola colina de granito — vea la guía de las tres culturas. Esa misma tarde los jardines reales de Aranjuez regalan al viaje su último floreo, y a la mañana siguiente el tren llega a Madrid para el almuerzo de despedida.
El tren circula en ambos sentidos — Sevilla → Madrid y Madrid → Sevilla — con fechas reales en cada página. Antes de elegir, lea cuándo viajar y cómo funciona la reserva con Palace Tours.



